sábado, 28 de febrero de 2009

Es que me gustabas más desnuda...

Camino por mi camino.Mi camino es una ruta con un solo carril, el mío.
A mi izquierda un muro eterno, separa mi camino del camino de alguien que transita a mi lado, del otro lado del muro.
De vez en cuando en este muro hay un agujero, una ventana, una hendidura… y puedo mirar hacia el camino de mi vecino o vecina.
Un día mientras camino, creo ver, del otro lado del muro, una figura que pasa a mi ritmo, en mi misma dirección.
Miro esa figura: es una mujer, es hermosa.
Ella también me ve. Me mira.
La vuelvo a mirar.
Le sonrío… y me sonríe.
Un momento después ella sigue andando su camino y yo apuro la marcha porque espero ansiosamente la próxima oportunidad de cruzarme con esa mujer.
En la próxima ventana me detengo un minuto.
Cuando ella llega, nos miramos a través de la ventana.
Parece tan encantada conmigo como yo con ella.
Le digo por señas lo mucho que ella me agrada.
Me contesta por señas. No sé si significan lo mismo que las mías, pero intuyo que ella entiende lo que quiero decirle.
Siento que me quedaría un largo rato mirándola y dejándome mirar, pero sé que mi camino continúa…
Me digo que más adelante en el camino, habrá seguramente una puerta y quizás pueda yo cruzar a encontrarme con ella.
Nada da más certeza que el deseo, así que me apuro por encontrar la puerta que imagino.
Empiezo a correr con la vista clavada en el muro.
Un poco más adelante la puerta aparece.
Allí está del otro lado, mi ahora deseada y amada compañera, esperando, esperándome.
Le hago un gesto, ella me devuelve un beso en el aire.
Me hace una seña como llamándome. Es todo lo que necesito.
Emprendo contra la puerta para reunirme con ella, de su lado del muro.
La puerta es muy estrecha, paso una mano, paso el hombro, hundo un poco la panza, me retuerzo un poquito sobre mí mismo, casi consigo pasar mi cabeza pero mi oreja derecha se queda trabada.
Empujo.
No hay caso, no pasa.
Y no puedo usar mi mano para torcerla, porque no podría poner ni un dedo allí…
No hay espacio para pasar con mi oreja, así que, tomo una decisión…
(Porque mi amada está allí, y me espera…).
(Porque es la mujer que siempre soñé y me llama…)
… Saco una navaja de mi bolsillo y de un sólo tajo rápido, me animo a darme un corte en la oreja para que mi cabeza pase por la puerta.
Y tengo éxito, mi cabeza consigue pasar…
Pero después de mi cabeza, veo que es mi hombro el que queda trabado.
La puerta, no tiene la forma de mi cuerpo.
Hago fuerza, pero no hay remedio, mi mano y mi cuerpo han pasado, pero mi otro hombro y mi otro brazo no pasan…
Ya nada me importa, así que…
Retrocedo, y sin pensar en las consecuencias, tomo envión y fuerzo mi paso por la puerta.
Al hacerlo, el golpe desarticula mi hombro y el brazo queda colgando como sin vida, pero ahora, afortunadamente, en una posición tal que no puedo atravesar la puerta…
Ya casi… casi, estoy del otro lado.
Justo cuando estoy a punto de terminar de pasar por la hendidura, me doy cuenta de que mi pie derecho se ha quedado enganchado del otro lado.
Por mucho que fuerzo y me esfuerzo, no puedo pasarlo.
No hay caso, la puerta es demasiado angosta para que mi cuerpo entero pase por ella.
Demasiado angosta, no pasan mis dos pies…
No lo dudo. Estoy ya casi al alcance de mi amada.
No puedo echarme atrás… Así que, agarro el hacha, y apretando los dientes, doy el golpe y desprendo la pierna.
Ensangrentado, a los saltos, apoyado en el hacha y con el brazo desarticulado, con una oreja y una pierna menos, me encuentro con mi amada.
Le digo:
- Aquí estoy. Por fin he pasado. Me miraste, te miré, me enamoré. He pagado todos los costos por ti… Todo vale en la guerra y el amor. No importan los sacrificios… valían la pena si eran para encontrarse contigo… para poder seguir juntos… juntos para siempre…
Ella me mira, se le escapa una mueca y me dice:
- Así no, así no quiero… A mí me gustabas cuando estabas entero.


Solo por amor, Pág 73.
[Jorge Bucay - Cuentos para pensar.]



"You are the sun and moon and stars are you
And I could never run away from you
You try at working out chaotic things
And why, should I believe myself not you?
It's like the world is gonna end so soon
And why should I believe myself?
You, me and everything caught in the fire
I can see me drowning
Caught in the fire."

Hoy podría ser un día normal


Y que digan que no es dificil cuando te pegas hasta las 12 en la cama, cuando te levantas y lo unico que tienes es sentarte ante un ordenador, cuando no tienes ánimos de nada, cuando todos tus viernes y sábados son como domingos, cuando no tienes alguien con quien reir o siquiera llorar, cuando no sabes que te pasara en un futuro, cuando el pasado es igual de doloroso como el presente, cuando los recuerdos te atacan a puñales, cuando estudiar ya no sirve para nada, cuando quieres cambiar de vida y no puedes, cuando quieres hacer algo valiente por ti misma y la gente te lo impide, cuando deseas estar con una persona y no puedes ..

Hoy podría ser un día normal.


jueves, 26 de febrero de 2009

Asi es la vida...


La vida cambia y sigue, evoluciona. Es algo raro pensar que algo que creías afianzado se puede tambalear al mínimo soplo, con la mínima brisa. No esa brisa fría húmeda y fuerte de los riscos (Acantilados) si no esa que mueve ligeramente la lampara del salón y que hace tambalear su luz a lo largo del suelo moteado de mármol.

Cambiar de vida, normalmente cuando ocurre de manera que uno ha de volver a sus viejas costumbres es algo doloroso y ambiguo. Es como entrar a una vieja casa después de unas vacaciones de verano nada esta donde creías haberlo dejado las sabanas siguen oliendo a cierta mujer, faltan vasos y los muebles están polvorientos. Cuesta sentir todo eso tu hogar, cuesta sentirse uno mismo y sigue siendo difícil echarse la siesta sin que el aroma de esas sabanas de esa mujer vuelva y se te enrede al cuello te tape y te quite el frío. Cuesta olvidar lo que no se quiere olvidar.

Y de repente de noche quizá a lo lejos escuches el sonido de unas llaves, sus llaves que se acercan tambaleándose en un llavero que le regalaste cuando quisiste sorprenderla, unas llaves que adoran la cerradura de esa vieja casa esa casa verde al final de una cuesta y a pesar de que te despiertas comienzas a soñar. Puede que sea ella que por fin se dio cuenta... oh si fuera ella... que noche de sexo tendríamos, oh que desayuno le llevaría a la cama y que ducha nos daríamos juntos. Aunque todos sabemos que con un ven a la cama un beso y las buenas noches... dormiríamos en la gloria.

Y así es la vida quizá sean las llaves o el orgasmo de tu vecina puede que sea ella o la lluvia en las cortinas.



"hoy llego mas puro que el agua mineral"

miércoles, 25 de febrero de 2009

¡Muerte a los anuncios de compresas!



No he visto cosa mas estúpida banal después de las guerras y los atentados terroristas. ¿Por qué hacen los anuncios de compresas tan repelentes?

Todas las mujeres del mundo sabemos que la regla es algo asqueroso y doloroso No sé por qué son tan repulsivos fashions los anuncios y hacen como si quisieran incitarnos a tener la regla cada dia de nuestro preciado año.

Siempre adoraré la frase conclaviana de "no gracias, no me gustaría restregarme en una compresa gigante".




Carta 13





Claudia:


No quiero correr, tampoco detenerme. Quiero caminar.
¿Qué diferencia hay entre correr y caminar?
¿Es velocidad?
No, estoy seguro de que no. Se puede caminar rápido y tambien se puede correr con lentitud.
¡No! No es eso.

Acabo de salir a la calle... he recorrido y he caminado, rápida y lentamente.
Entonces me he dado cuenta: cuando camino siempre uno de mis pies está en contacto con el suelo. ¡Siempre! Cuando corro, hay un momento, un instante, en que estoy en el aire, sin ningun contacto con la tierra.
Esto me aclara por qué el riesgo de caer es mayor cuando corro.

No quiero correr, quiero caminar.
-¿Caminar? ¿Hacia dónde?
-Hacia adelante.
-¿Dónde es "adelante"?
-No lo sé. Adelante es hacia donde voy.
-¿Cómo? ¿Retroceder no existe?
-No. Hoy creo que no.


[Cartas para Claudia - Jorge Bucay]